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por George Sidney Hurd
Pablo dijo en Filipenses 2:10-11, “para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”
¿Cómo debemos entender esta declaración? Claramente refiere a cada ser racional, sea en el cielo, en la tierra e incluso bajo tierra en Hades. ¿Será esto un acto de adoración voluntaria, o una confesión forzada para la mayoría? ¿Resultará en salvación, o en condenación eterna para todos, menos los pocos que han oído el evangelio y confesado a Jesús como Señor en su breve vida?
La creencia de la mayoría en la Iglesia durante los últimos mil quinientos años ha sido que solamente aquellos que oyen el evangelio, doblando rodilla en esta vida serán salvos, mientras que el resto de la humanidad se verá obligado a inclinarse ante Él, solo para después ser echado de Su presencia eternamente. ¿Pero es esto lo que realmente enseñan las Escrituras? ¿Cómo entendieron esta declaración los Padres Primitivos de la Iglesia que hablaban el griego del Nuevo Testamento? Aunque muy pocas de sus escritos que todavía existen hacen referencia a este pasaje, lo poco que dicen es muy revelador.
Gregorio de Nisa (330 a 394 d.C.), comentando sobre 1Corintios 15:28 donde Pablo declara que Dios será todo en todos cuando todos finalmente se habrán sujetados a Cristo, dice:
“Cuando todo ser creado está en harmonía consigo mismo y cada lengua ha confesado que Jesucristo es el Señor; cuando cada criatura será unida en un solo cuerpo… Todos estarán sujetos a Cristo, y serán sujetos por un pleno conocimiento de Él, y por una remodelación… Entonces Dios será todo en todos en el tiempo de la restitución.” [1]
Aquí vemos que Gregorio de Nisa entendió que cuando cada lengua haya confesado que Jesucristo es Señor, entonces todos estarán sujetos al Padre y Dios será verdaderamente “todo en todos.”
Ambrosio de Milán (340 a 397 d.C.), también comentando sobre 1Corintios 15:28, dice esencialmente lo mismo:
“Cuando cada criatura aprende que Cristo es su cabeza, y que la cabeza de Cristo es el Padre, entonces Dios será todo en todos; es decir, que cada criatura creerá de la misma manera, y de una sola voz cada lengua de las cosas en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra confesará que hay un Dios del cual son todas las cosas.” [2]
Ambos Padres creían que, para que Dios llegara a ser realmente todo en todos, sería necesario que toda la humanidad e incluso toda criatura en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra, se sujetara a Dios y que esta sujeción sea el resultado de todo ser creado confesando que Jesucristo es su Señor. Es lógicamente imposible que Dios sea todo en todos mientras que la mayoría estén eternamente separados de Él.
También, adicional a su creencia que Dios no podría ser todo en todos a menos que la confesión de todos resultara en la salvación y restauración de todos, creo que también estaban conscientes de otras consideraciones que no permiten que esto sea una confesión forzada. El primero tiene que ver con el significado de la palabra “confesar” (ἐξομολογέω, exomologéo), y el segundo es el contexto del pasaje en Isaías 45 que Pablo citó en Filipenses 2:11, y también varios otros pasajes de las Escrituras que declaran que todos serán salvos.
1) El significado de la palabra “confesar”
El significado preciso de la palabra traducida “confesar” en Filipenses 2 es crítico para entender la naturaleza de su confesión. En nuestra cultura una confesión a menudo es considerada nada más que la admisión de culpa. Sin embargo, en el culto helenista judaica esta palabra griega “confesar” es ἐξομολογέω que es la forma enfática de ὁμολογέω que significa, “confesar o decir lo mismo.” La palabra adquirió el significado de una sincera confesión de pecados, seguido por alabanzas a Dios por Su misericordia que permanece para siempre.[3] Esto se puede ver en la traducción griego LXX que Pablo utilizaba. Aquí hay unos ejemplos:
“Cuando tu pueblo Israel haya sido derrotado por un enemigo, por haber pecado contra ti, y se vuelva a ti y alabe (ἐξομολογέω) tu Nombre, ore y suplique ante ti en este templo, 34 tú escucharás en los cielos y perdonarás el pecado de tu pueblo Israel y los devolverás a la tierra que diste a sus padres.” (1 Reyes 8:33-34 CEE)
La Biblia NET traduce ἐξομολογέω en este versículo como “renuevan su juramento,” que es una definición complementaria a la que vemos en Isaías 45:23, “y jurará toda lengua.” La idea fundamental es una confesión sincera del pecado, alabándole al Señor por Su misericordia y Su gracia. Cánticos espirituales utilizan la palabra ἐξομολογέω como una expresión de acción de gracias o alabanza a Dios por Su misericordia:
“ha de oírse aún voz de gozo y de alegría, voz de desposado y voz de desposada, voz de los que digan: Alabad (ἐξομολογέω) a Jehová de los ejércitos, porque Jehová es bueno, porque para siempre es su misericordia." (Jer 33:11)
“Alabad (ἐξομολογέω) a Jehová con arpa, cantadle con salterio y decacordio.” (Sal 33:2)
Este doble significado de confesión con alabanza o acción de gracias continúa en el Nuevo Testamento donde a veces vemos creyentes haciendo sinceras confesiones de sus pecados (Hch 19:18; Mt 3:5-7), y también vemos a Jesús usando la palabra para expresar acción de gracias al Padre:
“En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo (ἐξομολογέω), oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó.” (Lucas 10:21)
Tomando en cuenta este significado doble de confesión de pecados con alabanzas a Dios por Su misericordia, es fácil ver por qué los Padres Primitivos entendieron esta confesión como resultando en la salvación y restauración de todos.
2) El contexto del pasaje paralelo en Isaías 45 requiere que la confesión resultara en salvación.
Una consideración cuidadosa del contexto de Isaías 45:23 que Pablo citó en Filipenses 2:11 deja en claro que él quiso enfatizar la verdad que algún día, todos se habrán doblado rodilla a Cristo, confesándolo como Señor. El Señor dijo por Isaías:
“Volveos a mí y sed salvos, todos los términos de la tierra; porque yo soy Dios, y no hay ningún otro. 23 Por mí mismo he jurado, ha salido de mi boca en justicia una palabra que no será revocada: Que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua jurará lealtad. 24 De mí dirán: Solo en el SEÑOR hay justicia y fuerza. A Él vendrán y serán avergonzados todos los que contra Él se enojaron.” (Isa 45:21-24 LBLA)
Aquí vemos que la salvación es inseparablemente vinculada con todos doblando rodilla y cada lengua jurando lealtad a Dios. Y Dios ha jurado por Sí Mismo que nadie permanecerá eternamente en un estado de perdición. Sus enemigos vendrán a Él avergonzados, doblando rodilla, diciendo: “Solo en el SEÑOR hay justicia y fuerza.” Esta es una confesión resultando en salvación, y es obvio que así lo entendían los Padres Primitivos, especialmente tomando en cuenta que el significado de ἐξομολογέω implica un juramento sincero.
3) Múltiples Textos de Antiguo Testamento requieren que la confesión resulte en Salvación
Finalmente, los Padres Primitivos hubieran conocido bien que la salvación final de todos es un tema que se ve a través de todas las Escrituras. Como dijo Pedro, la restauración de todos fue profetizado desde la fundación del mundo (Hch 3:21). Estos solo son unos pocos de los muchos pasajes que los Padres Primitivas hubieran conocido:
“Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra, y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.” (Salmo 22:27)
“Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos. 4 Toda la tierra te adorará, y cantará a ti; Cantarán a tu nombre.” (Salmo 66:3-4) [4]
“Todas las naciones (gentes) que hiciste vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre.” (Salmo 86:9)
“Clemente y compasivo es el SEÑOR, lento para la ira y grande en misericordia. El SEÑOR es bueno para con todos, y su compasión, sobre todas Sus obras. SEÑOR, Tus obras todas Te darán gracias y Tus santos Te bendecirán.” (Salmo 145:8-10 NBLH)
“Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados. 7 Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones. 8 Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho.” (Isa 25:6-8)
“Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.” (Jer 31:34)
Todos los fines de la tierra volverán a Jehová. Todos Sus enemigos se someterán a Él, cantando alabanzas a Su nombre. Todas las naciones que Él ha hecho, que incluye a todas las personas, adorarán delante de Él, glorificando Su nombre, y Sus obras todas le darán gracias. Cuando el Señor quita el velo cubriendo los ojos de todos los pueblos, Él destruirá la muerte para siempre, enjugando toda lágrima de todos los rostros. Todos lo conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande y Él no acordará más de su pecado.
Para mí, no podría estar más claro. Tomando en cuenta tal abundancia de testimonio escritural, no es de sorprenderse que la mayoría de los Padres de la Iglesia Primitiva creían en la restauración final de todos durante los primeros siglos hasta San Agustín.
“Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.”
(Rom 11:36)
[1] Gregorio de Niza, Catechetical Oraciones, (36)
[2] Allin, Universalism Asserted, p. 133.
[3] Kittel’s Theological Dictionary of the New Testament. NT:1843
[4] La palabra “someterse” en este versículo normalmente habla de una sumisión fingida. Sin embargo, no existe una palabra en el hebreo para sumisión voluntaria. Aquí es el contexto lo que determina su sentido como verdadera sumisión y adoración a pesar de su sentido usual, dado que una sujeción fingida jamás resultaría en que Sus enemigos le adoraran.
Pablo dijo en Filipenses 2:10-11, “para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”
¿Cómo debemos entender esta declaración? Claramente refiere a cada ser racional, sea en el cielo, en la tierra e incluso bajo tierra en Hades. ¿Será esto un acto de adoración voluntaria, o una confesión forzada para la mayoría? ¿Resultará en salvación, o en condenación eterna para todos, menos los pocos que han oído el evangelio y confesado a Jesús como Señor en su breve vida?
La creencia de la mayoría en la Iglesia durante los últimos mil quinientos años ha sido que solamente aquellos que oyen el evangelio, doblando rodilla en esta vida serán salvos, mientras que el resto de la humanidad se verá obligado a inclinarse ante Él, solo para después ser echado de Su presencia eternamente. ¿Pero es esto lo que realmente enseñan las Escrituras? ¿Cómo entendieron esta declaración los Padres Primitivos de la Iglesia que hablaban el griego del Nuevo Testamento? Aunque muy pocas de sus escritos que todavía existen hacen referencia a este pasaje, lo poco que dicen es muy revelador.
Gregorio de Nisa (330 a 394 d.C.), comentando sobre 1Corintios 15:28 donde Pablo declara que Dios será todo en todos cuando todos finalmente se habrán sujetados a Cristo, dice:
“Cuando todo ser creado está en harmonía consigo mismo y cada lengua ha confesado que Jesucristo es el Señor; cuando cada criatura será unida en un solo cuerpo… Todos estarán sujetos a Cristo, y serán sujetos por un pleno conocimiento de Él, y por una remodelación… Entonces Dios será todo en todos en el tiempo de la restitución.” [1]
Aquí vemos que Gregorio de Nisa entendió que cuando cada lengua haya confesado que Jesucristo es Señor, entonces todos estarán sujetos al Padre y Dios será verdaderamente “todo en todos.”
Ambrosio de Milán (340 a 397 d.C.), también comentando sobre 1Corintios 15:28, dice esencialmente lo mismo:
“Cuando cada criatura aprende que Cristo es su cabeza, y que la cabeza de Cristo es el Padre, entonces Dios será todo en todos; es decir, que cada criatura creerá de la misma manera, y de una sola voz cada lengua de las cosas en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra confesará que hay un Dios del cual son todas las cosas.” [2]
Ambos Padres creían que, para que Dios llegara a ser realmente todo en todos, sería necesario que toda la humanidad e incluso toda criatura en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra, se sujetara a Dios y que esta sujeción sea el resultado de todo ser creado confesando que Jesucristo es su Señor. Es lógicamente imposible que Dios sea todo en todos mientras que la mayoría estén eternamente separados de Él.
También, adicional a su creencia que Dios no podría ser todo en todos a menos que la confesión de todos resultara en la salvación y restauración de todos, creo que también estaban conscientes de otras consideraciones que no permiten que esto sea una confesión forzada. El primero tiene que ver con el significado de la palabra “confesar” (ἐξομολογέω, exomologéo), y el segundo es el contexto del pasaje en Isaías 45 que Pablo citó en Filipenses 2:11, y también varios otros pasajes de las Escrituras que declaran que todos serán salvos.
1) El significado de la palabra “confesar”
El significado preciso de la palabra traducida “confesar” en Filipenses 2 es crítico para entender la naturaleza de su confesión. En nuestra cultura una confesión a menudo es considerada nada más que la admisión de culpa. Sin embargo, en el culto helenista judaica esta palabra griega “confesar” es ἐξομολογέω que es la forma enfática de ὁμολογέω que significa, “confesar o decir lo mismo.” La palabra adquirió el significado de una sincera confesión de pecados, seguido por alabanzas a Dios por Su misericordia que permanece para siempre.[3] Esto se puede ver en la traducción griego LXX que Pablo utilizaba. Aquí hay unos ejemplos:
“Cuando tu pueblo Israel haya sido derrotado por un enemigo, por haber pecado contra ti, y se vuelva a ti y alabe (ἐξομολογέω) tu Nombre, ore y suplique ante ti en este templo, 34 tú escucharás en los cielos y perdonarás el pecado de tu pueblo Israel y los devolverás a la tierra que diste a sus padres.” (1 Reyes 8:33-34 CEE)
La Biblia NET traduce ἐξομολογέω en este versículo como “renuevan su juramento,” que es una definición complementaria a la que vemos en Isaías 45:23, “y jurará toda lengua.” La idea fundamental es una confesión sincera del pecado, alabándole al Señor por Su misericordia y Su gracia. Cánticos espirituales utilizan la palabra ἐξομολογέω como una expresión de acción de gracias o alabanza a Dios por Su misericordia:
“ha de oírse aún voz de gozo y de alegría, voz de desposado y voz de desposada, voz de los que digan: Alabad (ἐξομολογέω) a Jehová de los ejércitos, porque Jehová es bueno, porque para siempre es su misericordia." (Jer 33:11)
“Alabad (ἐξομολογέω) a Jehová con arpa, cantadle con salterio y decacordio.” (Sal 33:2)
Este doble significado de confesión con alabanza o acción de gracias continúa en el Nuevo Testamento donde a veces vemos creyentes haciendo sinceras confesiones de sus pecados (Hch 19:18; Mt 3:5-7), y también vemos a Jesús usando la palabra para expresar acción de gracias al Padre:
“En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo (ἐξομολογέω), oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó.” (Lucas 10:21)
Tomando en cuenta este significado doble de confesión de pecados con alabanzas a Dios por Su misericordia, es fácil ver por qué los Padres Primitivos entendieron esta confesión como resultando en la salvación y restauración de todos.
2) El contexto del pasaje paralelo en Isaías 45 requiere que la confesión resultara en salvación.
Una consideración cuidadosa del contexto de Isaías 45:23 que Pablo citó en Filipenses 2:11 deja en claro que él quiso enfatizar la verdad que algún día, todos se habrán doblado rodilla a Cristo, confesándolo como Señor. El Señor dijo por Isaías:
“Volveos a mí y sed salvos, todos los términos de la tierra; porque yo soy Dios, y no hay ningún otro. 23 Por mí mismo he jurado, ha salido de mi boca en justicia una palabra que no será revocada: Que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua jurará lealtad. 24 De mí dirán: Solo en el SEÑOR hay justicia y fuerza. A Él vendrán y serán avergonzados todos los que contra Él se enojaron.” (Isa 45:21-24 LBLA)
Aquí vemos que la salvación es inseparablemente vinculada con todos doblando rodilla y cada lengua jurando lealtad a Dios. Y Dios ha jurado por Sí Mismo que nadie permanecerá eternamente en un estado de perdición. Sus enemigos vendrán a Él avergonzados, doblando rodilla, diciendo: “Solo en el SEÑOR hay justicia y fuerza.” Esta es una confesión resultando en salvación, y es obvio que así lo entendían los Padres Primitivos, especialmente tomando en cuenta que el significado de ἐξομολογέω implica un juramento sincero.
3) Múltiples Textos de Antiguo Testamento requieren que la confesión resulte en Salvación
Finalmente, los Padres Primitivos hubieran conocido bien que la salvación final de todos es un tema que se ve a través de todas las Escrituras. Como dijo Pedro, la restauración de todos fue profetizado desde la fundación del mundo (Hch 3:21). Estos solo son unos pocos de los muchos pasajes que los Padres Primitivas hubieran conocido:
“Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra, y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.” (Salmo 22:27)
“Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos. 4 Toda la tierra te adorará, y cantará a ti; Cantarán a tu nombre.” (Salmo 66:3-4) [4]
“Todas las naciones (gentes) que hiciste vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre.” (Salmo 86:9)
“Clemente y compasivo es el SEÑOR, lento para la ira y grande en misericordia. El SEÑOR es bueno para con todos, y su compasión, sobre todas Sus obras. SEÑOR, Tus obras todas Te darán gracias y Tus santos Te bendecirán.” (Salmo 145:8-10 NBLH)
“Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados. 7 Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones. 8 Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho.” (Isa 25:6-8)
“Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.” (Jer 31:34)
Todos los fines de la tierra volverán a Jehová. Todos Sus enemigos se someterán a Él, cantando alabanzas a Su nombre. Todas las naciones que Él ha hecho, que incluye a todas las personas, adorarán delante de Él, glorificando Su nombre, y Sus obras todas le darán gracias. Cuando el Señor quita el velo cubriendo los ojos de todos los pueblos, Él destruirá la muerte para siempre, enjugando toda lágrima de todos los rostros. Todos lo conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande y Él no acordará más de su pecado.
Para mí, no podría estar más claro. Tomando en cuenta tal abundancia de testimonio escritural, no es de sorprenderse que la mayoría de los Padres de la Iglesia Primitiva creían en la restauración final de todos durante los primeros siglos hasta San Agustín.
“Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.”
(Rom 11:36)
[1] Gregorio de Niza, Catechetical Oraciones, (36)
[2] Allin, Universalism Asserted, p. 133.
[3] Kittel’s Theological Dictionary of the New Testament. NT:1843
[4] La palabra “someterse” en este versículo normalmente habla de una sumisión fingida. Sin embargo, no existe una palabra en el hebreo para sumisión voluntaria. Aquí es el contexto lo que determina su sentido como verdadera sumisión y adoración a pesar de su sentido usual, dado que una sujeción fingida jamás resultaría en que Sus enemigos le adoraran.
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por George Sidney Hurd
Aunque las objeciones a la Expiación Sustitutiva Penal de Cristo son muchas, he observado que la mayoría de ellos son emocionalmente cargadas y sin sustancia. En vez de presentar lo que los que afirman la Expiación Sustitutiva Penal realmente afirman, ofreciendo contraargumentos escriturales, a menudo ellos recurren a distorsiones intencionales para envilecer la doctrina.
Por ejemplo, repetidas veces, Gregory Boyd refiere al sacrificio vicario de Cristo por la humanidad como “el mito de la violencia redentora.” [1] Steve Chalk, quien fue el primero en caricaturizar el Padre como entregando a Su Hijo por nosotros como “abuso infantil cósmico,” dice: “Si la Expiación Sustitutiva Penal es cierto, entonces Dios es un esclavo de Su propia ira, indispuesto o incapaz de perdonar a aquellos que lo hayan ofendido o malentendido sin primero vengarse, sacando Su trozo de carne.” [2] Kay Fairchild describe la sustitución penal diciendo: “Es como el Padre da una paliza al hermano mayor para sacarte del atolladero.” [3] Igual como hacen muchos, Brian Zahnd compara la muerte vicaria de Cristo con los sacrificios paganos diciendo: “Particularmente abominables son esas teorías que presentan a Dios como poseyendo los mismos atributos quisquillosos de las deidades primitivas paganos que solamente pueden ser aplacados con el bárbare del sacrificio de niños.” [4]
En contraste con aquellos que recurren a semejantes caricaturas ofensivas, los eruditos Conservadores de la Biblia como William Lane Craig, J.I. Packer, John Stott y Andrew Sach, todos presentan las doctrinas heterodoxas de los oponentes de una manera clara y profesional, ofreciendo refutaciones razonables y escriturales. Sin embargo, leyendo los escritos de los opositores de la Expiación Penal de Cristo, difícilmente encontramos algo que se eleva más allá del nivel de tergiversaciones sesgadas y comentarios despectivos acerca de los que estén en desacuerdo con ellos sobre el tema. Por ejemplo, David Bentley Hart, de manera semejante al ateo Richard Dawkins, dice que ningún buen erudito del Nuevo Testamento cree en la Expiación Sustitutiva Penal. [5] En realidad es todo lo contrario. Algunos de los más destacados eruditos del Nuevo Testamento como Dr. Daniel Wallace de Dallas, Bruce Metzger de Princeton and F.F. Bruce de Cambridge, han creído en la Expiación Sustitutiva Penal de Cristo.
Poniendo al lado todas estas distorsiones y caricaturas, hay unas dudas sinceras que necesitan respuestas. Aquí vamos a estar considerando siete objeciones a la Expiación Sustitutiva Penal que merecen una respuesta razonable y escritural.
1. ¿Por qué Dios no puede simplemente perdonar como Él nos manda hacer?
Esta es quizás la objeción más común contra la Expiación Sustitutiva Penal. Si somos mandados a perdonar sin condiciones (Mt 5:38-48), por qué Dios no puede simplemente perdonar sin la necesidad de que Cristo derramara Su sangre para la remisión de nuestros pecados?
La respuesta yace en un entendimiento correcto de la naturaleza esencial de Dios y nuestra relación con Él como el Creador y Juez de todos (Sal 75:7; 94:1-2). En cuanto a la naturaleza de Dios, uno de Sus atributos esenciales es la justicia. Dios no simplemente juzga según la justicia, la justicia es un atributo esencial e inmutable de Su misma naturaleza, igual como la verdad (Deut 32:4). Así como es imposible que Dios miente (Heb 6:18), de la misma manera es imposible que Él actúe contrario a la justicia frente al mal y la injusticia. “Justicia y juicio son el cimiento de su trono” (Sal 97:2). Siendo esto el caso, se dice de Él que “de ningún modo tendrá por inocente al culpable” (Num 14:18). Pasar por alto la justicia no simplemente sería un abandono del deber, como sería el caso con un juez humano – sería en contra de Su misma naturaleza.
Por esta razón, en vez de que Juan simplemente dijera: “Dios nos amó y nos perdonó nuestros pecados,” él dijo que “él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados” (1Juan 4:10-11). Si Dios, como el Juez de todos, fuera nada más perdonar a los culpables, eso sería una subversión de juicio y una perversión de la justicia (Job 8:3). Es solamente a través del sacrificio expiatorio de Cristo que Dios puede permanecer justo y a la vez justificar a aquellos que Él tanto ama (Rom 3:24-26). Teorías de la expiación que excluyan la Expiación Sustitutiva Penal de Cristo harían que Su amor sea injusto y Su justicia sin amor.
Puede que algunos todavía pregunten: “Pero, ¿no dice la Escritura que debemos de perdonar así como Dios perdona?” Sí. Sin embargo, ese mismo mandato deja en claro que Dios no simplemente nos perdonó aparte del sacrificio vicario de Cristo. Pablo dice:
“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo… Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.” (Ef 4:32,5:2).
Dios no simplemente perdonó, El tuvo que pagar un gran precio. Nosotros tenemos perdón solamente porque Dios en Cristo sufrió la justa pena debido a nosotros por nuestros pecados para que Él pudiera perdonarnos sin violar Su justicia. Es en Cristo que tenemos redención por Su sangre, el perdón de pecados (Col 1:14). Sin derramamiento de sangre no puede haber remisión de pecados (Heb 9:22). Pablo refiere al sacrificio de Cristo como el cumplimiento pleno de la ofrenda levítico expiatorio que fue ofrecida a Dios en olor fragante (Ex 29:14-18). La única justificación adecuada para que Dios enviara a Su Hijo para ser la propiciación por nuestros pecados es que Él no puede simplemente tratar el culpable como si fuera inocente. Su justicia requería un sacrificio vicario propiciatorio para poder ser justo al perdonar nuestros pecados.
2. ¿cómo puede haber perdón si uno tiene que pagar por la ofensa?
Los opositores a la Expiación Sustitutiva Penal argumentan que, si alguien tiene que pagar, entonces ya no es perdón. Sin embargo, otra vez, esto es una falta de distinguir entre el perdón humano relacional, y el perdón divino extendido por el Juez justo de todos. El perdón divino no es simplemente perdón, sino una absolución judicial. Y es más que una absolución, es justificación. Justificación es la declaración que uno es justo como si jamás hubiera pecado. Y esa justificación no es arbitraria. Cristo de hecho llevó en Sí Mismo la justa pena debida a nosotros por nuestros pecados para que pudiéramos llegar a ser la justicia de Dios en Él, aceptos en el Amado (1Pedro 3:18; 2Cor 5:21; Ef 1:6).
En realidad, no hay tal cosa como perdón sin precio. Si fueras a perdonar un conductor ebrio por haber entrado en tu carril, matando a su esposa e hijos, perdonarlo sería a un gran precio para ti. Y, a pesar de haberlo perdonado, eso no habría absuelto el juez de su obligación a ejecutar la justicia. Aun en las cortes humanas, la justicia hay que llevar a cabo. Pero Dios en Su infinita sabiduría y amor por nosotros hizo provisión para poder justamente justificar al impío. El Dios Trino y Juez justo de todos tomó carne en la persona del Hijo, y como nuestro sustituto y cabeza representativa, llevó en Su propio cuerpo la justa pena debida a nosotros por nuestros pecados, para que Dios pudiera perdonarnos (justificarnos) en Cristo (Rom 8:1).
Sin embargo, no hay posibilidad de perdón o justificación fuera de Cristo (Jn 3:18). No hay amor más grande de lo que fue demostrado en la cruz donde Dios el Hijo llevó en Sí la pena debida a nosotros para poder justificarnos justamente. Pero este perdón solamente es posible en Cristo nuestro sustituto. No hay perdón divino fuera de Cristo (Hch 4:12; 13:38-39; Ef 1:6-7).
3. ¿No es injusto transferir la culpa a una persona inocente?
Lo que vemos en las Escrituras es que, no solamente nuestra culpa le fue transferido a Cristo, el justo por los injustos (1Pedro 3:18), sino que Su propia justicia nos fue imputada a nosotros. Pablo dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2Cor 5:21). A pesar de esto, los oponentes de la Expiación Sustitutiva Penal argumentan que no existe ninguna circunstancia donde la justicia puede ser satisfecho castigando un inocente en lugar del culpable.
Aunque este argumento pueda aparentar ser convincente basándose únicamente en la razón común, tomando en cuenta todo lo que las Escrituras nos revelan acerca de la naturaleza del sacrificio vicario de Cristo, podemos comenzar a comprender tanto el poder de Dios, como Su sabiduría en cumplir toda justicia por medio de la cruz (1Cor 1:20-25).
1) Dios Mismo llevó nuestra culpa en la persona del Hijo.
Aunque sería injusto si un juez fuera castigar a un tercero inocente por la culpa colectiva de la humanidad, esa analogía se queda corta, considerando que fue el mismo Juez divino quien llevó nuestra culpa. Cristo no era un tercero, sino Dios Mismo en la persona del Hijo. Si Dios hubiera enviado un ser creado a llevar nuestros pecados en la cruz, como creen los Unitarios, eso claramente habría sido injusto, sin mencionar ineficaz. Pero Él era el Hijo de Dios encarnado. Aunque muchos opositores de la Expiación Sustitutiva Penal afirman la deidad de Cristo, en realidad terminan dividiendo la Trinidad cuando recurren a caricaturas negativas como “abuso cósmico infantil,” o “el Padre dando paliza al Hermano mayor.” Dios jamás ha sido dividido. Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo en la cruz (2Cor 5:19).
2) Él sufrió la pena por nosotros como nosotros.
Lo que muchos opositores de la Expiación Sustitutiva Penal pasan por alto es el hecho de que el Hijo de Dios se hizo carne para poder calificarse como la cabeza corporativa representativa de la raza caída de Adán. Para que Dios pudiera llevar los pecados de la humanidad y sufrir la pena de la muerte en nuestro lugar, fue necesario que Él tomara sobre Sí nuestra naturaleza humana (Heb 2:14-15; 10:5,10; Rom 8:3).
Bajo nuestra cabeza Adán, su solitario acto de desobediencia resultó en la condenación de todos los hombres. Ahora, bajo nuestra nueva cabeza Cristo, el Último Adán, Su solitario acto de obediencia, sufriendo hasta la muerte, trajo justificación y vida a todos los hombres (Rom 5:18-19; 1Cor 15:22). Aunque Él era inocente y sin pecado, Él, de manera vicaria, legalmente tomó sobre Sí la culpa por nuestras transgresiones (2Cor 5:21; 1Pedro 2:24; Mt 20:28). Como nuestro sustituto y cabeza representativa, Dios pudo cargar en Él el pecado de todos nosotros (Isa 53:6).
Algunos tienen dificultad con el concepto de una persona inocente teniendo la culpa de otros imputados a ella, haciéndola legalmente responsables por los crímenes de otros. Sin embargo, hay algunos factores que, para mí, hace razonable el sacrificio vicario de Cristo. En primer lugar, siendo nuestro Dios y Creador, Él fue capaz de llevar nuestra pena y salvar a Su pueblo de sus pecados (Mt 1:21). En segundo lugar, Él no fue obligado, sino que voluntariamente se ofreció a Sí Mismo y murió para nuestra justificación (Jn 10:17-18). Él hubiera podido librarse del sufrimiento y muerte en un instante si hubiera querido (Mt 26:53), pero por el gozo puesto delante de Él, Él sufrió la cruz (Heb 12:2).
En nuestros sistemas judiciales humanos, existe tal cosa como responsabilidad vicaria. William Lane Craig desarrolla este tema en su libro Atonement and the Death of Christ. Sin embargo, la responsabilidad vicaria de Cristo va mucho más allá de los ejemplos seculares de la responsabilidad vicaria donde la cabeza representativa de una corporación, por ejemplo, es legalmente responsable por las acciones de los que están bajo él, porque Cristo voluntariamente asumió la responsabilidad legal por nuestros pecados.
Otro ejemplo de responsabilidad vicaria es cuando los padres de un menor son legalmente responsables por las acciones de su hijo, aunque ellos mismos son inocentes. Estoy familiarizado con esto porque más de una vez en mi adolescencia mis padres fueron determinados responsables por mis acciones. Era un delincuente rebelde y más de una vez mis padres se encontraron legalmente responsables por crímenes que yo había cometido, aunque ellos mismos eran totalmente inocentes y no aprobaban de mi conducta. Una vez cuando tenía 15 años, forcé entrada en un bar para robar el licor. Una caja para puros lleno de dinero cayó detrás de la nevera y cuando la moví para alcanzar el dinero rompí un tubo, inundando todo el salón. Mis padres eran inocentes de mi delito, dado que estaban durmiendo y ni sabían que me había escapado de la casa. Sin embargo, el juez los declaró legalmente responsables por los daños que yo había ocasionado.
Aunque la analogía queda corta, si un padre puede ser declarado legalmente responsable contra su voluntad según nuestro sistema judicial, ¿cómo podemos negar que el Hijo de Dios, siendo nuestro Creador y Señor, pudiera justamente asumir responsabilidad vicaria por amor a nosotros?
3) La pena de la muerte que Él sufrió fue nuestra muerte.
A través de nuestra unión con Cristo como nuestra cabeza representativa, la pena de la muerte que Él sufrió fue la muerte debida a nosotros, y Su resurrección llegó a ser nuestra resurrección a nueva vida en Él. En Romanos 5, Pablo nos muestra que la raza toda en Adán fue recapitulada en Cristo, el último Adán. Como en Adán la muerte pasó a todos, así también en Cristo todos serán vivificados (Rom 5:17; 1Cor 15:22).
Basada en esta representación de Cristo como nuestra cabeza, Pablo explica en Romanos 6 que cuando fuimos unidos con Cristo, nuestra cabeza, morimos con Él al pecado (Rom 6:3-4). Entonces, después en Romanos 6:7 Pablo dice: “Porque el que ha muerto, ha sido justificado (δικαιόω) del pecado.” Nuestra unión con Cristo es tal que cuando Él murió pagando por nuestros pecados, nosotros morimos con Él. Habiendo muertos con Él, somos justificados o absueltos del pecado. “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Rom 8:1).
Aunque esta unión mística y vital con Cristo nuestra cabeza representativa trasciende la lógica, los que hemos recibido la justificación y la nueva vida en Cristo sabemos que es una realidad, y nos gozamos en ella en vez de cuestionarla. Para los judíos que procuran la justicia que viene por la ley, esto es tropezadero, y para los sabios de este siglo es locura, pero para los que somos salvos, es sabiduría de Dios y poder de Dios (1Cor 1:18-25).
4. ¿Cómo puede el sufrimiento de una sola persona expiar por los pecados de todo el mundo?
Realmente, creo que esta pregunta tiene su propia respuesta expresada con las palabras correctas. Mientras no sería posible que un hombre haga expiación por la totalidad de los pecados del mundo, y ni siquiera por los pecados de un solo hombre (Sal 49:7-8,15), tenemos que tener presente que fue Dios el Hijo en forma de un hombre que entregó Su vida en propiciación por los pecados del mundo, y no un mero hombre. Como Pablo dice, fuimos redimidos por la sangre de Dios (Hch 20:28). Siendo la sangre de Dios el Hijo, era de un valor infinito.
Adicionalmente, como yo lo entiendo, Cristo no necesitaba sufrir la pena acumulada por todos los pecados cometidos en la historia para expiar por nuestros pecados. Así como fue un acto de desobediencia que trajo la condenación y muerte a todos, en vez de Adán literalmente cometiendo todos pecados cumulativos de la humanidad, de la misma manera, fue un acto de obediencia hasta la muerte como nuestra cabeza representativa que trae la justificación y vida a todos, en vez de que Él tuviera que recibir el castigo cumulativo por cada acto de desobediencia cometido por la humanidad a través de toda la historia (Rom 5:18-19).
Esta objeción es más difícil para los que creen en el castigo eterno, dado que ellos normalmente dicen que la pena por un solo pecado contra el Dios infinita en santidad sería infinita en duración. Sin embargo, vemos en las Escrituras que la retribución de Dios es justa y medida según la obra de cada uno, en vez de ser eterna o infinita (Apo 20:13; 21:8). Así que, esto no es una objeción válida para los que creen en una restauración universal.
5. ¿No divida la Trinidad la Expiación Sustitutiva Penal?
Igual como hacen muchos de los oponentes de la Expiación Sustitutiva Penal, Brian Zahnd argumenta que la Expiación Sustitutiva Penal divida la Trinidad, poniendo el Padre contra el Hijo para ventilar Su furor divino. [6] Sin embargo, siendo un erudito de la teología, él debe saber que ningún creyente en la Expiación Sustitutiva Penal entiende el sacrificio sustitutivo de Cristo como consistiendo en el Padre ventilando Su furor contra el Hijo. Nuestra salvación fue un esfuerzo Trino. Dios el Padre estaba en Cristo, reconciliando consigo al mundo, y fue por el Espíritu que Cristo se ofreció a Sí Mismo a Dios el Padre (2Cor 5:19; Heb 9:14). La única separación entre el Padre y el Hijo fue una separación percibida mientras que Cristo en Su humanidad sintió el peso de los pecados del mundo sobre Él (Sal 22:1 c.f. v. 24). Los Reformadores como Calvin refería a esto como “la pérdida de la visión beatífica” en vez de una separación real, dado que cualquier separación entre las personas de la Trinidad hubiera sido imposible.
Adicionalmente, en ninguna parte de las Escrituras vemos el Padre con ira contra el Hijo, o castigando al Hijo. Al contrario, vemos que Cristo fue obediente al Padre hasta la muerte (Mt 26:42; Heb 10:7-9). Su sacrificio agradó al Padre (Ef 5:2; Fil 2:8-11). En vez de que el Padre castigara a Cristo, vemos que Cristo llevó en Sí el castigo debido a nosotros por nuestros pecados, quitándolos (1Pedro 2:24; Jn 1:29). Tampoco fue el Padre irado contra el Hijo. Más bien, habiendo hecho propiciación por nuestros pecados, Él nos libró de la ira venidera (Rom 5:9; 1Tes 1:10; Apo 6:16-17).
6. ¿No divida los atributos de Dios la Expiación Sustitutiva Penal?
Algunos han dicho que la Expiación Sustitutiva Penal presenta los atributos de Dios como divididos, limitando Su amor por Su justicia. Sin embargo, en primer lugar, esto solo tendría aplicación al modelo tradicional de castigo eterno en que la mayoría de la humanidad jamás serán restauradas. Si Su justicia fuera exigir retribución eterna, en vez de corrección resultando en restauración, entonces uno podría argumentar que Su justicia es incompatible con Su amor. Sin embargo, vemos en las Escrituras que la corrección termina en restauración.
En segundo lugar, los atributos del amor y misericordia de Dios jamás han estado en conflicto con Su justicia porque, desde la eternidad, el Cordero inmolado siempre ha sido una realidad ante Dios (Apo 13:8). Al final, la misericordia triunfa, porque la justicia y la misericordia se besaron en la cruz y Dios ha jurado por Sí Mismo que, en debido tiempo, todos los fines de la tierra lo mirarán a Él y serán salvos y cada rodilla se doblará y cada lengua confesará a Jesucristo como Señor (Sal 85:10; Stg 2:13; Isa 45:22-24; Fil 2:10-11). Su amor y Su justicia jamás han estado en conflicto, dado que Su justicia y Su amor obran juntos para la restauración final de todos.
En realidad, los modelos de la expiación que dividan los atributos de Dios son aquellos que excluyen la Expiación Sustitutiva Penal porque Lo presentan como perdonando sin hacer justicia, en vez de, en amor, satisfacer Su justicia por medio de la cruz para poder justificarnos justamente.
7. ¿No tienen sus raíces en el paganismo la Expiación Sustitutiva Penal?
Una objeción final que a menudo he oído es la afirmación de algunos que toda la idea de sacrificios sustitucionales de sangre tiene sus raíces en el paganismo. Brian Zahn es representativa de esto cuando dice que la Expiación Sustitutiva Penal “convierte al Padre de Jesús en una deidad pagano que solamente puede ser aplacado con el barbarismo del sacrificio de un niño.” [7] Lo que para mí es aborrecible y blasfemo es su mala representación intencional de la verdad que Dios nos amó de tal manera que envió a Su Hijo en propiciación por nuestros pecados (1Jn 4:10).
¿Es verdad que los sacrificios sustitutivos de sangre tienen sus raíces en el paganismo? ¿Cuándo originaron los sacrificios de sangre según las Escrituras? No originó con los paganos, sino con Dios después del pecado de Adán y Eva. Dios le dijo a Adán que si fuera a comer del árbol prohibido morirían en ese mismo día. Sin embargo, en el atardecer de ese mismo día Dios Mismo derramó sangre de animales para cubrir su desnudez en lugar de las hojas de higuera que habían hecho para cubrirse (Gen 3:21). Esto prefiguraba el sacrificio de Cristo cuando Él llegó a ser pecado para nosotros para que fuéramos revestidos de Su propia justicia (2Cor 5:21; Ef 4:21-24).
Desde el comienzo vemos a Dios aceptando el sacrificio de sangre de Abel y rechazando el sacrificio sin sangre de Caín que representaba las obras de sus manos (Gen 4:4-5). Noé le ofreció sacrificios de sangre a Dios después del diluvio (Gen 8:20-21). Los patriarcas todos ofrecieron sacrificios a Dios. Cuando Dios le mandó a Abraham ofrecer a su único hijo Isaac, fue para probarlo, y también para enfatizar que Dios no requería sacrificios humanos, diciendo que el Señor Mismo proveería el sacrificio (Gen 22:14). Con los sacrificios levíticos, fue el Señor quién instruyó a Moisés acerca de las ceremonias y sacrificios del tabernáculo. Desde el principio los sacrificios de los animales son presentados como mandados por Dios como prefiguras del sacrificio de una vez para siempre de Cristo por nuestros pecados. La ley fue dada para llevarnos a Cristo (Gal 3:24-25).
Así que, según las Escrituras, los sacrificios eran de origen divino desde el principio, en vez de ser de origen pagano. Todos los sacrificios después ofrecidos a los dioses paganos eran perversiones diabólicas de los sacrificios originales establecidos por Dios en preparación para el sacrificio de una vez por todas de Cristo.
Cuando Cristo vino, Él fue presentado por Juan el Bautista como el Cordero sacrificial de Dios que quita los pecados del mundo (Jn 1:29). En la última cena, la de la Pascua, Jesús les explicó a Sus discípulos que Su sangre iba a ser derramada para la remisión de pecados (Mt 26:28). Pablo dijo que “nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros" (1 Cor 5:7). En el libro de Hebreos vemos que Cristo cumplió el sacrificio del día de la expiación, presentando a Su propia sangre en el Lugar Santísimo celestial (Heb 9:11-12).
Los sacrificios del Antiguo Testamento fueron conectados con el sacrificio vicario de Cristo de tal manera que, atribuir los sacrificios del Antiguo Pacto a influencias paganas sería equivalente a llamar el sacrificio de Cristo pagano. Para mí, semejantes afirmaciones equivalen tener por inmunda la sangre del pacto por lo cual fuimos santificados (Heb 10:29).
Estoy consciente que algunos están tan antagonistas contra la doctrina de la Expiación Sustitutiva Penal de Cristo que ningún razonamiento desde las Escrituras podrá convencerlos a cambiar de opinión. Sin embargo, es mi esperanza que esta consideración breve de alunas de las objeciones principales contra la Expiación Sustitutiva Penal ha sido de provecho para unos con dudas sinceras y una mente abierta.
[1] Boyd, Gregory A. The Crucifixion of the Warrior God: Volumes 1 & 2 (p. 1062).
[2] https://www.youtube.com/watch?v=OzYQSh0SK2o&t=3013s
[3] Ibid
[4] Zahnd, Brian. Sinners in the Hands of a Loving God (p. 82).
[5] https://www.youtube.com/watch?v=ioNI8kQydwE&t=11s
[6] “One of the problems with a theory of the cross that fractures the Trinity by pitting the Father against the Son in order to vent divine rage is that it fails to take sin seriously enough.” Zahnd, Brian. Sinners in the Hands of a
Loving God (p. 106).
[7] Zahnd, Brian. Sinners in the Hands of a Loving God (p. 82).
Aunque las objeciones a la Expiación Sustitutiva Penal de Cristo son muchas, he observado que la mayoría de ellos son emocionalmente cargadas y sin sustancia. En vez de presentar lo que los que afirman la Expiación Sustitutiva Penal realmente afirman, ofreciendo contraargumentos escriturales, a menudo ellos recurren a distorsiones intencionales para envilecer la doctrina.
Por ejemplo, repetidas veces, Gregory Boyd refiere al sacrificio vicario de Cristo por la humanidad como “el mito de la violencia redentora.” [1] Steve Chalk, quien fue el primero en caricaturizar el Padre como entregando a Su Hijo por nosotros como “abuso infantil cósmico,” dice: “Si la Expiación Sustitutiva Penal es cierto, entonces Dios es un esclavo de Su propia ira, indispuesto o incapaz de perdonar a aquellos que lo hayan ofendido o malentendido sin primero vengarse, sacando Su trozo de carne.” [2] Kay Fairchild describe la sustitución penal diciendo: “Es como el Padre da una paliza al hermano mayor para sacarte del atolladero.” [3] Igual como hacen muchos, Brian Zahnd compara la muerte vicaria de Cristo con los sacrificios paganos diciendo: “Particularmente abominables son esas teorías que presentan a Dios como poseyendo los mismos atributos quisquillosos de las deidades primitivas paganos que solamente pueden ser aplacados con el bárbare del sacrificio de niños.” [4]
En contraste con aquellos que recurren a semejantes caricaturas ofensivas, los eruditos Conservadores de la Biblia como William Lane Craig, J.I. Packer, John Stott y Andrew Sach, todos presentan las doctrinas heterodoxas de los oponentes de una manera clara y profesional, ofreciendo refutaciones razonables y escriturales. Sin embargo, leyendo los escritos de los opositores de la Expiación Penal de Cristo, difícilmente encontramos algo que se eleva más allá del nivel de tergiversaciones sesgadas y comentarios despectivos acerca de los que estén en desacuerdo con ellos sobre el tema. Por ejemplo, David Bentley Hart, de manera semejante al ateo Richard Dawkins, dice que ningún buen erudito del Nuevo Testamento cree en la Expiación Sustitutiva Penal. [5] En realidad es todo lo contrario. Algunos de los más destacados eruditos del Nuevo Testamento como Dr. Daniel Wallace de Dallas, Bruce Metzger de Princeton and F.F. Bruce de Cambridge, han creído en la Expiación Sustitutiva Penal de Cristo.
Poniendo al lado todas estas distorsiones y caricaturas, hay unas dudas sinceras que necesitan respuestas. Aquí vamos a estar considerando siete objeciones a la Expiación Sustitutiva Penal que merecen una respuesta razonable y escritural.
1. ¿Por qué Dios no puede simplemente perdonar como Él nos manda hacer?
Esta es quizás la objeción más común contra la Expiación Sustitutiva Penal. Si somos mandados a perdonar sin condiciones (Mt 5:38-48), por qué Dios no puede simplemente perdonar sin la necesidad de que Cristo derramara Su sangre para la remisión de nuestros pecados?
La respuesta yace en un entendimiento correcto de la naturaleza esencial de Dios y nuestra relación con Él como el Creador y Juez de todos (Sal 75:7; 94:1-2). En cuanto a la naturaleza de Dios, uno de Sus atributos esenciales es la justicia. Dios no simplemente juzga según la justicia, la justicia es un atributo esencial e inmutable de Su misma naturaleza, igual como la verdad (Deut 32:4). Así como es imposible que Dios miente (Heb 6:18), de la misma manera es imposible que Él actúe contrario a la justicia frente al mal y la injusticia. “Justicia y juicio son el cimiento de su trono” (Sal 97:2). Siendo esto el caso, se dice de Él que “de ningún modo tendrá por inocente al culpable” (Num 14:18). Pasar por alto la justicia no simplemente sería un abandono del deber, como sería el caso con un juez humano – sería en contra de Su misma naturaleza.
Por esta razón, en vez de que Juan simplemente dijera: “Dios nos amó y nos perdonó nuestros pecados,” él dijo que “él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados” (1Juan 4:10-11). Si Dios, como el Juez de todos, fuera nada más perdonar a los culpables, eso sería una subversión de juicio y una perversión de la justicia (Job 8:3). Es solamente a través del sacrificio expiatorio de Cristo que Dios puede permanecer justo y a la vez justificar a aquellos que Él tanto ama (Rom 3:24-26). Teorías de la expiación que excluyan la Expiación Sustitutiva Penal de Cristo harían que Su amor sea injusto y Su justicia sin amor.
Puede que algunos todavía pregunten: “Pero, ¿no dice la Escritura que debemos de perdonar así como Dios perdona?” Sí. Sin embargo, ese mismo mandato deja en claro que Dios no simplemente nos perdonó aparte del sacrificio vicario de Cristo. Pablo dice:
“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo… Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.” (Ef 4:32,5:2).
Dios no simplemente perdonó, El tuvo que pagar un gran precio. Nosotros tenemos perdón solamente porque Dios en Cristo sufrió la justa pena debido a nosotros por nuestros pecados para que Él pudiera perdonarnos sin violar Su justicia. Es en Cristo que tenemos redención por Su sangre, el perdón de pecados (Col 1:14). Sin derramamiento de sangre no puede haber remisión de pecados (Heb 9:22). Pablo refiere al sacrificio de Cristo como el cumplimiento pleno de la ofrenda levítico expiatorio que fue ofrecida a Dios en olor fragante (Ex 29:14-18). La única justificación adecuada para que Dios enviara a Su Hijo para ser la propiciación por nuestros pecados es que Él no puede simplemente tratar el culpable como si fuera inocente. Su justicia requería un sacrificio vicario propiciatorio para poder ser justo al perdonar nuestros pecados.
2. ¿cómo puede haber perdón si uno tiene que pagar por la ofensa?
Los opositores a la Expiación Sustitutiva Penal argumentan que, si alguien tiene que pagar, entonces ya no es perdón. Sin embargo, otra vez, esto es una falta de distinguir entre el perdón humano relacional, y el perdón divino extendido por el Juez justo de todos. El perdón divino no es simplemente perdón, sino una absolución judicial. Y es más que una absolución, es justificación. Justificación es la declaración que uno es justo como si jamás hubiera pecado. Y esa justificación no es arbitraria. Cristo de hecho llevó en Sí Mismo la justa pena debida a nosotros por nuestros pecados para que pudiéramos llegar a ser la justicia de Dios en Él, aceptos en el Amado (1Pedro 3:18; 2Cor 5:21; Ef 1:6).
En realidad, no hay tal cosa como perdón sin precio. Si fueras a perdonar un conductor ebrio por haber entrado en tu carril, matando a su esposa e hijos, perdonarlo sería a un gran precio para ti. Y, a pesar de haberlo perdonado, eso no habría absuelto el juez de su obligación a ejecutar la justicia. Aun en las cortes humanas, la justicia hay que llevar a cabo. Pero Dios en Su infinita sabiduría y amor por nosotros hizo provisión para poder justamente justificar al impío. El Dios Trino y Juez justo de todos tomó carne en la persona del Hijo, y como nuestro sustituto y cabeza representativa, llevó en Su propio cuerpo la justa pena debida a nosotros por nuestros pecados, para que Dios pudiera perdonarnos (justificarnos) en Cristo (Rom 8:1).
Sin embargo, no hay posibilidad de perdón o justificación fuera de Cristo (Jn 3:18). No hay amor más grande de lo que fue demostrado en la cruz donde Dios el Hijo llevó en Sí la pena debida a nosotros para poder justificarnos justamente. Pero este perdón solamente es posible en Cristo nuestro sustituto. No hay perdón divino fuera de Cristo (Hch 4:12; 13:38-39; Ef 1:6-7).
3. ¿No es injusto transferir la culpa a una persona inocente?
Lo que vemos en las Escrituras es que, no solamente nuestra culpa le fue transferido a Cristo, el justo por los injustos (1Pedro 3:18), sino que Su propia justicia nos fue imputada a nosotros. Pablo dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2Cor 5:21). A pesar de esto, los oponentes de la Expiación Sustitutiva Penal argumentan que no existe ninguna circunstancia donde la justicia puede ser satisfecho castigando un inocente en lugar del culpable.
Aunque este argumento pueda aparentar ser convincente basándose únicamente en la razón común, tomando en cuenta todo lo que las Escrituras nos revelan acerca de la naturaleza del sacrificio vicario de Cristo, podemos comenzar a comprender tanto el poder de Dios, como Su sabiduría en cumplir toda justicia por medio de la cruz (1Cor 1:20-25).
1) Dios Mismo llevó nuestra culpa en la persona del Hijo.
Aunque sería injusto si un juez fuera castigar a un tercero inocente por la culpa colectiva de la humanidad, esa analogía se queda corta, considerando que fue el mismo Juez divino quien llevó nuestra culpa. Cristo no era un tercero, sino Dios Mismo en la persona del Hijo. Si Dios hubiera enviado un ser creado a llevar nuestros pecados en la cruz, como creen los Unitarios, eso claramente habría sido injusto, sin mencionar ineficaz. Pero Él era el Hijo de Dios encarnado. Aunque muchos opositores de la Expiación Sustitutiva Penal afirman la deidad de Cristo, en realidad terminan dividiendo la Trinidad cuando recurren a caricaturas negativas como “abuso cósmico infantil,” o “el Padre dando paliza al Hermano mayor.” Dios jamás ha sido dividido. Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo en la cruz (2Cor 5:19).
2) Él sufrió la pena por nosotros como nosotros.
Lo que muchos opositores de la Expiación Sustitutiva Penal pasan por alto es el hecho de que el Hijo de Dios se hizo carne para poder calificarse como la cabeza corporativa representativa de la raza caída de Adán. Para que Dios pudiera llevar los pecados de la humanidad y sufrir la pena de la muerte en nuestro lugar, fue necesario que Él tomara sobre Sí nuestra naturaleza humana (Heb 2:14-15; 10:5,10; Rom 8:3).
Bajo nuestra cabeza Adán, su solitario acto de desobediencia resultó en la condenación de todos los hombres. Ahora, bajo nuestra nueva cabeza Cristo, el Último Adán, Su solitario acto de obediencia, sufriendo hasta la muerte, trajo justificación y vida a todos los hombres (Rom 5:18-19; 1Cor 15:22). Aunque Él era inocente y sin pecado, Él, de manera vicaria, legalmente tomó sobre Sí la culpa por nuestras transgresiones (2Cor 5:21; 1Pedro 2:24; Mt 20:28). Como nuestro sustituto y cabeza representativa, Dios pudo cargar en Él el pecado de todos nosotros (Isa 53:6).
Algunos tienen dificultad con el concepto de una persona inocente teniendo la culpa de otros imputados a ella, haciéndola legalmente responsables por los crímenes de otros. Sin embargo, hay algunos factores que, para mí, hace razonable el sacrificio vicario de Cristo. En primer lugar, siendo nuestro Dios y Creador, Él fue capaz de llevar nuestra pena y salvar a Su pueblo de sus pecados (Mt 1:21). En segundo lugar, Él no fue obligado, sino que voluntariamente se ofreció a Sí Mismo y murió para nuestra justificación (Jn 10:17-18). Él hubiera podido librarse del sufrimiento y muerte en un instante si hubiera querido (Mt 26:53), pero por el gozo puesto delante de Él, Él sufrió la cruz (Heb 12:2).
En nuestros sistemas judiciales humanos, existe tal cosa como responsabilidad vicaria. William Lane Craig desarrolla este tema en su libro Atonement and the Death of Christ. Sin embargo, la responsabilidad vicaria de Cristo va mucho más allá de los ejemplos seculares de la responsabilidad vicaria donde la cabeza representativa de una corporación, por ejemplo, es legalmente responsable por las acciones de los que están bajo él, porque Cristo voluntariamente asumió la responsabilidad legal por nuestros pecados.
Otro ejemplo de responsabilidad vicaria es cuando los padres de un menor son legalmente responsables por las acciones de su hijo, aunque ellos mismos son inocentes. Estoy familiarizado con esto porque más de una vez en mi adolescencia mis padres fueron determinados responsables por mis acciones. Era un delincuente rebelde y más de una vez mis padres se encontraron legalmente responsables por crímenes que yo había cometido, aunque ellos mismos eran totalmente inocentes y no aprobaban de mi conducta. Una vez cuando tenía 15 años, forcé entrada en un bar para robar el licor. Una caja para puros lleno de dinero cayó detrás de la nevera y cuando la moví para alcanzar el dinero rompí un tubo, inundando todo el salón. Mis padres eran inocentes de mi delito, dado que estaban durmiendo y ni sabían que me había escapado de la casa. Sin embargo, el juez los declaró legalmente responsables por los daños que yo había ocasionado.
Aunque la analogía queda corta, si un padre puede ser declarado legalmente responsable contra su voluntad según nuestro sistema judicial, ¿cómo podemos negar que el Hijo de Dios, siendo nuestro Creador y Señor, pudiera justamente asumir responsabilidad vicaria por amor a nosotros?
3) La pena de la muerte que Él sufrió fue nuestra muerte.
A través de nuestra unión con Cristo como nuestra cabeza representativa, la pena de la muerte que Él sufrió fue la muerte debida a nosotros, y Su resurrección llegó a ser nuestra resurrección a nueva vida en Él. En Romanos 5, Pablo nos muestra que la raza toda en Adán fue recapitulada en Cristo, el último Adán. Como en Adán la muerte pasó a todos, así también en Cristo todos serán vivificados (Rom 5:17; 1Cor 15:22).
Basada en esta representación de Cristo como nuestra cabeza, Pablo explica en Romanos 6 que cuando fuimos unidos con Cristo, nuestra cabeza, morimos con Él al pecado (Rom 6:3-4). Entonces, después en Romanos 6:7 Pablo dice: “Porque el que ha muerto, ha sido justificado (δικαιόω) del pecado.” Nuestra unión con Cristo es tal que cuando Él murió pagando por nuestros pecados, nosotros morimos con Él. Habiendo muertos con Él, somos justificados o absueltos del pecado. “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Rom 8:1).
Aunque esta unión mística y vital con Cristo nuestra cabeza representativa trasciende la lógica, los que hemos recibido la justificación y la nueva vida en Cristo sabemos que es una realidad, y nos gozamos en ella en vez de cuestionarla. Para los judíos que procuran la justicia que viene por la ley, esto es tropezadero, y para los sabios de este siglo es locura, pero para los que somos salvos, es sabiduría de Dios y poder de Dios (1Cor 1:18-25).
4. ¿Cómo puede el sufrimiento de una sola persona expiar por los pecados de todo el mundo?
Realmente, creo que esta pregunta tiene su propia respuesta expresada con las palabras correctas. Mientras no sería posible que un hombre haga expiación por la totalidad de los pecados del mundo, y ni siquiera por los pecados de un solo hombre (Sal 49:7-8,15), tenemos que tener presente que fue Dios el Hijo en forma de un hombre que entregó Su vida en propiciación por los pecados del mundo, y no un mero hombre. Como Pablo dice, fuimos redimidos por la sangre de Dios (Hch 20:28). Siendo la sangre de Dios el Hijo, era de un valor infinito.
Adicionalmente, como yo lo entiendo, Cristo no necesitaba sufrir la pena acumulada por todos los pecados cometidos en la historia para expiar por nuestros pecados. Así como fue un acto de desobediencia que trajo la condenación y muerte a todos, en vez de Adán literalmente cometiendo todos pecados cumulativos de la humanidad, de la misma manera, fue un acto de obediencia hasta la muerte como nuestra cabeza representativa que trae la justificación y vida a todos, en vez de que Él tuviera que recibir el castigo cumulativo por cada acto de desobediencia cometido por la humanidad a través de toda la historia (Rom 5:18-19).
Esta objeción es más difícil para los que creen en el castigo eterno, dado que ellos normalmente dicen que la pena por un solo pecado contra el Dios infinita en santidad sería infinita en duración. Sin embargo, vemos en las Escrituras que la retribución de Dios es justa y medida según la obra de cada uno, en vez de ser eterna o infinita (Apo 20:13; 21:8). Así que, esto no es una objeción válida para los que creen en una restauración universal.
5. ¿No divida la Trinidad la Expiación Sustitutiva Penal?
Igual como hacen muchos de los oponentes de la Expiación Sustitutiva Penal, Brian Zahnd argumenta que la Expiación Sustitutiva Penal divida la Trinidad, poniendo el Padre contra el Hijo para ventilar Su furor divino. [6] Sin embargo, siendo un erudito de la teología, él debe saber que ningún creyente en la Expiación Sustitutiva Penal entiende el sacrificio sustitutivo de Cristo como consistiendo en el Padre ventilando Su furor contra el Hijo. Nuestra salvación fue un esfuerzo Trino. Dios el Padre estaba en Cristo, reconciliando consigo al mundo, y fue por el Espíritu que Cristo se ofreció a Sí Mismo a Dios el Padre (2Cor 5:19; Heb 9:14). La única separación entre el Padre y el Hijo fue una separación percibida mientras que Cristo en Su humanidad sintió el peso de los pecados del mundo sobre Él (Sal 22:1 c.f. v. 24). Los Reformadores como Calvin refería a esto como “la pérdida de la visión beatífica” en vez de una separación real, dado que cualquier separación entre las personas de la Trinidad hubiera sido imposible.
Adicionalmente, en ninguna parte de las Escrituras vemos el Padre con ira contra el Hijo, o castigando al Hijo. Al contrario, vemos que Cristo fue obediente al Padre hasta la muerte (Mt 26:42; Heb 10:7-9). Su sacrificio agradó al Padre (Ef 5:2; Fil 2:8-11). En vez de que el Padre castigara a Cristo, vemos que Cristo llevó en Sí el castigo debido a nosotros por nuestros pecados, quitándolos (1Pedro 2:24; Jn 1:29). Tampoco fue el Padre irado contra el Hijo. Más bien, habiendo hecho propiciación por nuestros pecados, Él nos libró de la ira venidera (Rom 5:9; 1Tes 1:10; Apo 6:16-17).
6. ¿No divida los atributos de Dios la Expiación Sustitutiva Penal?
Algunos han dicho que la Expiación Sustitutiva Penal presenta los atributos de Dios como divididos, limitando Su amor por Su justicia. Sin embargo, en primer lugar, esto solo tendría aplicación al modelo tradicional de castigo eterno en que la mayoría de la humanidad jamás serán restauradas. Si Su justicia fuera exigir retribución eterna, en vez de corrección resultando en restauración, entonces uno podría argumentar que Su justicia es incompatible con Su amor. Sin embargo, vemos en las Escrituras que la corrección termina en restauración.
En segundo lugar, los atributos del amor y misericordia de Dios jamás han estado en conflicto con Su justicia porque, desde la eternidad, el Cordero inmolado siempre ha sido una realidad ante Dios (Apo 13:8). Al final, la misericordia triunfa, porque la justicia y la misericordia se besaron en la cruz y Dios ha jurado por Sí Mismo que, en debido tiempo, todos los fines de la tierra lo mirarán a Él y serán salvos y cada rodilla se doblará y cada lengua confesará a Jesucristo como Señor (Sal 85:10; Stg 2:13; Isa 45:22-24; Fil 2:10-11). Su amor y Su justicia jamás han estado en conflicto, dado que Su justicia y Su amor obran juntos para la restauración final de todos.
En realidad, los modelos de la expiación que dividan los atributos de Dios son aquellos que excluyen la Expiación Sustitutiva Penal porque Lo presentan como perdonando sin hacer justicia, en vez de, en amor, satisfacer Su justicia por medio de la cruz para poder justificarnos justamente.
7. ¿No tienen sus raíces en el paganismo la Expiación Sustitutiva Penal?
Una objeción final que a menudo he oído es la afirmación de algunos que toda la idea de sacrificios sustitucionales de sangre tiene sus raíces en el paganismo. Brian Zahn es representativa de esto cuando dice que la Expiación Sustitutiva Penal “convierte al Padre de Jesús en una deidad pagano que solamente puede ser aplacado con el barbarismo del sacrificio de un niño.” [7] Lo que para mí es aborrecible y blasfemo es su mala representación intencional de la verdad que Dios nos amó de tal manera que envió a Su Hijo en propiciación por nuestros pecados (1Jn 4:10).
¿Es verdad que los sacrificios sustitutivos de sangre tienen sus raíces en el paganismo? ¿Cuándo originaron los sacrificios de sangre según las Escrituras? No originó con los paganos, sino con Dios después del pecado de Adán y Eva. Dios le dijo a Adán que si fuera a comer del árbol prohibido morirían en ese mismo día. Sin embargo, en el atardecer de ese mismo día Dios Mismo derramó sangre de animales para cubrir su desnudez en lugar de las hojas de higuera que habían hecho para cubrirse (Gen 3:21). Esto prefiguraba el sacrificio de Cristo cuando Él llegó a ser pecado para nosotros para que fuéramos revestidos de Su propia justicia (2Cor 5:21; Ef 4:21-24).
Desde el comienzo vemos a Dios aceptando el sacrificio de sangre de Abel y rechazando el sacrificio sin sangre de Caín que representaba las obras de sus manos (Gen 4:4-5). Noé le ofreció sacrificios de sangre a Dios después del diluvio (Gen 8:20-21). Los patriarcas todos ofrecieron sacrificios a Dios. Cuando Dios le mandó a Abraham ofrecer a su único hijo Isaac, fue para probarlo, y también para enfatizar que Dios no requería sacrificios humanos, diciendo que el Señor Mismo proveería el sacrificio (Gen 22:14). Con los sacrificios levíticos, fue el Señor quién instruyó a Moisés acerca de las ceremonias y sacrificios del tabernáculo. Desde el principio los sacrificios de los animales son presentados como mandados por Dios como prefiguras del sacrificio de una vez para siempre de Cristo por nuestros pecados. La ley fue dada para llevarnos a Cristo (Gal 3:24-25).
Así que, según las Escrituras, los sacrificios eran de origen divino desde el principio, en vez de ser de origen pagano. Todos los sacrificios después ofrecidos a los dioses paganos eran perversiones diabólicas de los sacrificios originales establecidos por Dios en preparación para el sacrificio de una vez por todas de Cristo.
Cuando Cristo vino, Él fue presentado por Juan el Bautista como el Cordero sacrificial de Dios que quita los pecados del mundo (Jn 1:29). En la última cena, la de la Pascua, Jesús les explicó a Sus discípulos que Su sangre iba a ser derramada para la remisión de pecados (Mt 26:28). Pablo dijo que “nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros" (1 Cor 5:7). En el libro de Hebreos vemos que Cristo cumplió el sacrificio del día de la expiación, presentando a Su propia sangre en el Lugar Santísimo celestial (Heb 9:11-12).
Los sacrificios del Antiguo Testamento fueron conectados con el sacrificio vicario de Cristo de tal manera que, atribuir los sacrificios del Antiguo Pacto a influencias paganas sería equivalente a llamar el sacrificio de Cristo pagano. Para mí, semejantes afirmaciones equivalen tener por inmunda la sangre del pacto por lo cual fuimos santificados (Heb 10:29).
Estoy consciente que algunos están tan antagonistas contra la doctrina de la Expiación Sustitutiva Penal de Cristo que ningún razonamiento desde las Escrituras podrá convencerlos a cambiar de opinión. Sin embargo, es mi esperanza que esta consideración breve de alunas de las objeciones principales contra la Expiación Sustitutiva Penal ha sido de provecho para unos con dudas sinceras y una mente abierta.
[1] Boyd, Gregory A. The Crucifixion of the Warrior God: Volumes 1 & 2 (p. 1062).
[2] https://www.youtube.com/watch?v=OzYQSh0SK2o&t=3013s
[3] Ibid
[4] Zahnd, Brian. Sinners in the Hands of a Loving God (p. 82).
[5] https://www.youtube.com/watch?v=ioNI8kQydwE&t=11s
[6] “One of the problems with a theory of the cross that fractures the Trinity by pitting the Father against the Son in order to vent divine rage is that it fails to take sin seriously enough.” Zahnd, Brian. Sinners in the Hands of a
Loving God (p. 106).
[7] Zahnd, Brian. Sinners in the Hands of a Loving God (p. 82).
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A continuación, hay una lista de unos textos que, para mí claramente indican que el infierno no es eterno y que habrá una restauración universal de todo lo que hay en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra. Hay otros que pude haber mencionado, pero estos, en mi opinión, son los más conclusivos.
Pasajes que indican una restauración total:
Hechos 3:21-26
…a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.
- (Cada vez que vemos “todas las cosas” en las traducciones del Nuevo Testamento tenemos que tener en cuenta que “las cosas” no tiene equivalente en el griego y es agregado por los traductores.
Colosenses 1:16,20
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él…. 20 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.
- (El mismo “todo” que fue creado por Cristo también fue reconciliado por Él)
2Corintios 5:19
Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados.
Filipenses 3:21
…el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.
2Corintios 5:14
si uno murió por todos, luego todos murieron….
Romanos 5:12-20
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 13 Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. 14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir. 15 Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo. 16 Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación. 17 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben (“reciben” es en voz pasiva no activa) la abundancia de la gracia y del don de la justicia. 18 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. 19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. 20 Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia.
- (El pecado abundó por uno – Adán, pero la gracia sobreabundó por uno – Cristo. La obra de Cristo logró mucho más que el pecado de Adán. ¿Sería posible decir esto y a la vez creer que 90% de los hombres se pierden para siempre?)
1Corintios 15:21-28
Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. 22 Porque así como en Adán todos (100%) mueren, también en Cristo todos (100%) serán vivificados. 23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. 24 Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. 25 Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. 26 Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte. 27 Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. 28 Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos (¿10%?)
- ¿Debemos de entender que solo 10% terminan en Dios mientras que los en Adán son 100%? ¿Cómo podemos llamar eso “mucho más”?
Efesios 1:9-12
dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, 10 de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. 11 En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, 12 a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.
- La Iglesia solamente somos las primicias. En la dispensación del cumplimiento de los tiempos todos los en los cielos como las que están en la tierra habrán puesto su esperanza en Cristo. Solamente somos los primeros.
Efesios 2:7
para mostrar en los siglos (aión “las épocas”) venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
- ¿A quiénes estaremos mostrando las abundantes riquezas de Su gracia, y para qué? ¿Será nada más para mostrar a los ángeles que no necesitan de Su gracia?
Santiago 1:18
El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.
- Somos las primicias. Primicias implican que los demás nos siguen.
Romanos 8:18-23
Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. 19 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. 20 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; 21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. 22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; 23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.
1 Timoteo 2:3-6
Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad…. 6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.
- Todos, pero cada uno a su debido tiempo.
Hechos 3:25,26
Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra. 26 A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad.
1Pedro 2:12
manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.
- Cada uno “a su debido tiempo” tendrá su “día de visitación”.
1Timoteo 2:4RVG
el cual quiere que todos los hombres sean salvos, y vengan al conocimiento de la verdad.
- ¿Será que Dios no obtiene lo que quiere?
cf. Isa 46:10 Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero.
1 Timoteo 4:9-10
Palabra fiel es esta, y digna de ser recibida por todos. 10 Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.
Hechos 10:34
Dios no hace acepción de personas.
Romanos 5:8
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
- Todo el mundo (1John 2:2)
Romanos 11:15-33
Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos? 16 Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas…. 26 y luego todo Israel será salvo. … 29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios…. 32 Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos. 33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! 34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? 36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.
Romanos 12: 21
No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
- ¿Cómo vencerá el mal Dios? ¿Tortura interminable? ¿Eso lo vencería el mal o lo perpetuaría?
Romanos 15:9
y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su compasión, como está escrito: «Por eso te alabaré entre las naciones; cantaré salmos a tu nombre. 10 En otro pasaje dice: Alégrense, naciones, con el pueblo de Dios. 11 Y en otra parte: ¡Alaben al Señor, naciones todas! ¡Pueblos todos, cántenle alabanzas! 12 A su vez, Isaías afirma: Brotará la raíz de Isaí, el que se levantará para gobernar a las naciones; en él los pueblos pondrán su esperanza.
1Corintios 13:5-8 NBLH
El amor no se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido. El amor no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser. (c.f. 1Juan 4:16)
1Juan 4:16
Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor.
- Dios, quien es amor es eterno. Así que el amor nunca deja de ser.
Efesios 4:8-10
Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres. 9 Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? 10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. (c.f. 1Pedro 3:18-20 y 4:6)
1Pedro 3:18-20
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; 19 en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, 20 los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.
1Pedro 4:6
Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos, para que sean
juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu según Dios.
Filipenses 2:10-11
para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (c.f.
1Cor 12:3)
1Corintios 12:3
…nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo.
1Timoteo 1:19-20
manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, 20 de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar.
Tito 2:11
Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
Tito 2:11(NBLH)
Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres,
Tito 3:4-6
Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres (todos los hombres cf. v. 2:11), 5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,
Hebreos 2:2
Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y
desobediencia recibió justa retribución.
- La ley recetaba “justa retribución”. ¿Cómo podríamos llegar a imaginar que castigo eterno encima de eso sería justa retribución?
Hebreos 2:8
Todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas.
Hebreos 2:9 NVI
Sin embargo, vemos a Jesús, que fue hecho un poco inferior a los ángeles, coronado de
gloria y honra por haber padecido la muerte. Así, por la gracia de Dios, la muerte que él sufrió
resulta en beneficio de todos.
- ¿Todos significa 100% o 10%?
Hebreos 2:14-15
Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.
Hebreos 5:6
Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre (ton aiona), según el orden de Melquisedec.
Hebreos 7:25
por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
- Su ministerio sacerdotal no termina con la muerte, sino que permanece mientras que haya los que quieran acercarse a Dios por medio de Él.
1Juan 2:2
Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
1Juan 3:8
Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.
- Como el último Adán Él destruyó las obras del diablo. Las obras malas del diablo no continuarán en el infierno eternamente.
1Juan 4:14
Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del
mundo.
Apocalipsis 5:13-14
Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. (cf. Fil 2:10-11)
Filipenses 2:10-11
para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Apocalipsis 15:4
¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado.
Apocalipsis 21:5
Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas.
Apocalipsis 21:24-27
Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella. 25 Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche. 26 Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella. 27 No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.
Apocalipsis 22:1-2
Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. 2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones.
Apocalipsis 22:14-15
Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. 15 Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.
Apocalipsis 22:17
Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que
quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.
- Las Puertas en la Nueva Jerusalén están abiertas. No pueden entrar los que no se lavan sus ropas o no estén en el libro de la vida, pero sí pueden entrar los enfermos por el pecado para recibir sanidad, y la Esposa lo invita a tomar del agua de la vida adentro.
Génesis 12:3
Serán benditas todas las familias de la tierra.
Job 23:13
Pero si él determina una cosa, ¿quién lo hará cambiar? Su alma deseó (thelo), e hizo.
Job 42:2 NBLH
Yo sé que Tú puedes hacer todas las cosas, Y que ninguno de Tus propósitos puede ser frustrado.
Salmo 2:8
Cristo recibe las naciones por heredad.
Salmo 22:27
Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra, y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.
Salmo 66:3-4
Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos. 4 Toda la tierra te adorará, y cantará a ti; Cantarán a tu nombre.
Salmo 72:11
Todos los reyes se postrarán delante de él; Todas las naciones (o gentes) le servirán…. 17 Benditas serán en él todas las naciones; Lo llamarán bienaventurado.
Salmo 86:9
Todas las naciones (gentes) que hiciste vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre.
Salmo 90:3 NBLH
Haces que el hombre vuelva a ser polvo, Y dices: "Vuelvan, hijos de los hombres”.
Salmo 138:4 NBLH
Todos los reyes de la tierra Te alabarán, SEÑOR, Cuando hayan oído los dichos de Tu boca.
Salmo 145:8-10 NBLH
Clemente y compasivo es el SEÑOR, Lento para la ira y grande en misericordia. El SEÑOR es bueno para con todos, Y su compasión, sobre todas Sus obras. SEÑOR, Tus obras todas Te darán gracias, Y Tus santos Te bendecirán.
Proverbios 16:9 NVI
El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el SEÑOR.
Proverbios 19:21 NVI
El corazón humano genera muchos proyectos, pero al final prevalecen los designios del SEÑOR.
Proverbios 20:24 NVI
Los pasos del hombre los dirige el SEÑOR. ¿Cómo puede el hombre entender su propio camino?
Salmo 135:6
Todo lo que Jehová quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra.
Isaías 14:24
Jehová de los ejércitos juró diciendo: Ciertamente se hará de la manera que lo he pensado, y será confirmado como lo he determinado.
Isaías 46:10-11
que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero; 11 que llamo desde el oriente al ave, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré.
Eclesiastés 3:11 (NVI)
Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad (olam) en el corazón de ellos, sin embargo el hombre no alcanza a descubrir toda la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.
Isaías 14:27
Porque Jehová de los ejércitos lo ha determinado (bouléo), ¿y quién lo impedirá? Y su mano extendida, ¿quién la hará retroceder?
- Quiere que todos sean salvos y tiene todo el tiempo necesario para lograrlo. c.f. 2Peter 3:8,9
2Pedro 3:8,9
Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. 9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
Isaías 25:6-8
El SEÑOR de los ejércitos preparará en este monte para todos los pueblos un banquete…. y destruirá en este monte la cobertura que cubre todos los pueblos, El velo que está extendido sobre todas las naciones. El destruirá la muerte para siempre. El Señor DIOS enjugará las lágrimas de todos los rostros, Y quitará el oprobio de Su pueblo de sobre toda la tierra, Porque el SEÑOR ha hablado.
Isaías 45:21-24
¿No soy Yo, el SEÑOR? No hay más Dios que Yo, Un Dios justo y salvador; No hay ninguno fuera de Mí. Vuélvanse a Mí y sean salvos, todos los términos de la tierra; Porque Yo soy Dios, y no hay ningún otro. Por Mí mismo he jurado, Ha salido de Mi boca en justicia una palabra que no será revocada: Que ante Mí se doblará toda rodilla, y toda lengua jurará lealtad . De Mí dirán: 'Sólo en el SEÑOR hay justicia y fuerza.' A El vendrán y serán avergonzados Todos los que contra Él se enojaron.
Jeremías 31:34
Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.
Ezequiel 16:53-55
Yo, pues, haré volver a sus cautivos, los cautivos de Sodoma y de sus hijas, y los cautivos de Samaria y de sus hijas, y haré volver los cautivos de tus cautiverios entre ellas, 54 para que lleves tu confusión, y te avergüences de todo lo que has hecho, siendo tú motivo de consuelo para ellas. 55 Y tus hermanas, Sodoma con sus hijas y Samaria con sus hijas, volverán a su primer estado; tú también y tus hijas volveréis a vuestro primer estado.
Daniel 7:14
Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.
Mateo 12:11-12
Él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante? 12 Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja?
Mateo 12:20-21
La caña cascada no quebrará, y el pábilo que humea no apagará, hasta que saque a victoria el juicio. 21 Y en su nombre esperarán los gentiles.
Mateo 13:33
Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.
Mateo 14:14
Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.
- ¿No sería cosa pequeña sus enfermedades sabiendo que iban a un castigo eterno?
Mateo 18:11
Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.
- ¿Cuántos eran perdidos? ¿Logrará Su objetivo a salvarlos todos?
Mateo 19:28
Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.
Mateo 23:1,9
Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: …no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos.
Lucas 3:38
….hijo de Adán, hijo de Dios.
- ¿No es Dios el Padre de la humanidad?
Hechos 17:28-31
Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. 29 Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. 30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; 31 por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.
- Aunque caídos y necesitando nacer de nuevo para entrar en el Reino de Dios, todos somos hijos porque fuimos creados por Él.
Malaquías 2:10
¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios?
Lucas 2:10
Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:
- Todo el pueblo son todos – judíos y gentiles cf. 30-32.
Lucas 2:30-32
Porque han visto mis ojos tu salvación, La cual has preparado en presencia de todos los pueblos; 32 Luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.
Lucas 3:6
Y verá toda carne la salvación de Dios.
Lucas 12:57-58
¿Y por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? (Juzgue por ti mismo, ¿Sería justo castigo eterno por pecados infinitos?
cf. 1Tes 5:21-22: Examinadlo todo; retened lo bueno. 22 Absteneos de toda especie de mal.
Lucas 15:4
¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?
- ¿Seguirá el Buen Pastor hasta encontrar el último o se conformará con 10%?
Lucas 23:34
Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.
- ¿Será que Dios respondido la petición de Jesús? ¿Y qué de los demás?
Juan 1:7,9
Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él.
9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.
- ¿Será cumplida su misión? ¿Creerán al fin y al cabo todos? ¿Tarde o temprano se doblará toda rodilla a Él o será su misión un fracaso?)
Juan 1:29
He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
- No solo de unos pocos.
Juan 4:42
…sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.
- ¿Es Salvador del mundo o solo de unos pocos?
Juan 6:33
Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.
Juan 6:37-40
Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. 38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. 39 Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. 40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
Juan 6:37-40
Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. 38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. 39 Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. 40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
Juan 6:51
Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
Juan 12:32
Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.
- “traer con fuerza”, gr. elkoúo. cf. Juan 18:10; 21:11; Hechos 16:19; Santiago 2:6.
Juan 17:20-23
Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.
Pasajes que dan de entender que el castigo no es eterno:
Génesis 1:31
Vio Dios (que anuncia el fin desde el principio Is 46:10) todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.
- ¿Cómo sería posible que el Dios bueno dijera que todo era bueno en gran manera sabiendo que la mayor parte de los hombres, creados a su semejanza e imagen iban a pasar la eternidad en el lago de fuego?
Génesis 2:17
mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás
- ¿Por qué no explicó desde el comienzo que las consecuencias serían “castigo eterno”? Dios pronunció maldiciones temporales sobre Adán y Eva y sus descendientes después de la caída ¿por qué no menciona lo más grave “castigo eterno”? Si hay castigo eterno ¿Por qué no es enfatizado desde el principio en el Antiguo Testamento? ¿Por qué solo hay advertencias de calamidad y muerte en esta vida?
Génesis 4:11-15
Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. 12 Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra. 13 Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado. 14 He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará. 15 Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara.
- Hubiera sido buen momento para decirle que le esperaba algo infinitamente peor. En vez de advertirle del infierno Dios le puso sello de protección.
Génesis 18:25
El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?
- ¿Sería justo un castigo infinito por una ofensa finita? ¿Qué pensarías de un juez que da pena de muerte por una infracción del tránsito? Aún la ley limita castigo diciendo “ojo por ojo y diente por diente” porque algo más severo sería injusto
Deuteronomio 25:3(NVI)
Pero no se le darán más de cuarenta azotes; más de eso sería humillante para tu hermano.
Éxodo 21:23-25
…vida por vida, 24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, 25 quemadura por quemadura, golpe por golpe, herida por herida.
1Crónicas 21:12,13
tres años de hambre, o tres meses de persecución y derrota por la espada de tus enemigos, o tres días en los cuales el SEÑOR castigará con peste el país, y su ángel causará estragos en todos los rincones de Israel.” Piénsalo bien y dime qué debo responderle al que me ha enviado. 13 —¡Estoy entre la espada y la pared! —respondió David—. Pero es mejor que yo caiga en las manos del SEÑOR, porque su amor es muy grande, y no que caiga en las manos de los hombres.
- Vemos que el juicio de Dios es medido porque es justo y es amor. Sin embargo 70.000 hombres murieron.
1 Samuel 2:6
Jehová mata, y él da vida; El hace descender al Seol (griego Hades), y hace subir.
2Samuel 14:14
Porque de cierto morimos, y somos como aguas derramadas por tierra, que no pueden volver a recogerse; ni Dios quita la vida, sino que provee medios para no alejar de sí al desterrado.
1Crónicas 16:34
Aclamad a Jehová, porque él es bueno; Porque su misericordia es eterna.
1Crónicas 16:41-42
…es eterna su misericordia.
- Repetido 41 veces en el A.T.
Salmo 30:5
Porque un momento será su ira, pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría.
Salmo 65:2-3
Tú oyes la oración; A ti vendrá toda carne. 3 Las iniquidades prevalecen contra mí; mas nuestras rebeliones tú las perdonarás.
Salmo 66:1-4
Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra. 2 Cantad la gloria de su nombre; Poned gloria en su alabanza. 3 Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras! Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos. 4 Toda la tierra te adorará, y cantará a ti; Cantarán a tu nombre.
Salmo 66:11-12
11 Nos metiste en la red…. Pasamos por el fuego y por el agua, y nos sacaste a abundancia.
Salmo 83:16 (NBLH)
Cubre sus rostros de vergüenza, Para que busquen Tu nombre, oh SEÑOR.
Salmo 90:3,4 (NBLH)
Haces que el hombre vuelva a ser polvo, Y dices: "Vuelvan, hijos de los hombres." 4 Porque mil años ante Tus ojos Son como el día de ayer que ya pasó, Y como una vigilia de la noche.
Salmo 98:4-9 SRV
Cantad alegres á Jehová, toda la tierra; Levantad la voz, y aplaudid, y salmead. Salmead á Jehová con arpa; Con arpa y voz de cántico. Aclamad con trompetas y sonidos de bocina delante del rey Jehová… el mundo y los que en él habitan; …porque vino a juzgar la tierra: Juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud.
Salmo 103:8-9
Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia. 9 No contenderá para siempre, ni para siempre guardará el enojo. (c.f. Lam 3:31-33)
Lamentaciones 3:31-33
Porque el Señor no desecha para siempre; 32 Antes si aflige, también se compadecesegún la multitud de sus misericordias; 33 Porque no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres.
Salmo 107:1
Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
Joel 2:13-14 RVG
Rasgad vuestro corazón, y no vuestras vestiduras; y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque Él es misericordioso y clemente, tardo para la ira, y grande en misericordia, y que se arrepiente del castigo.
Salmo 136:1-26
Se repita “para siempre es su misericordia” en cada versículo.
Isaías 26:9
…luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia.
- El juicio es para que aprendamos, no para vengarse. Aprender es una palabra que literalmente significa “aguijonear” o “incitar”.
Isaías 33:10,14-16
Ahora me levantaré, dice Jehová; ahora seré exaltado, ahora seré engrandecido…. 14 Los pecadores se asombraron en Sion, espanto sobrecogió a los hipócritas. ¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas? 15 El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa sus oídos para no oír propuestas sanguinarias; el que cierra sus ojos para no ver cosa mala; 16 éste habitará en las alturas; fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se le dará su pan, y sus aguas serán seguras.
- Aquí vemos que solo los que caminan en justicia e integridad podrán morar en la presencia engrandecida de Dios que es un fuego consumidor y llamas eternas (olam). Aquí tanto el fuego como las hojarascas y rastrojo son simbólicos – El fuego es Dios y las hojarascas y rastrojo son las obras muertas de los impíos. ¿Por qué debemos de pensar que el fuego eonian de Mateo 25:41 sea distinto al fuego consumidor que es Dios?
Isaías 49:15
¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.
Isaías 50:2
¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir? ¿No hay en mí poder para librar?
- Es Dios limitado por el hombre en su capacidad para redimir?
Isaías 52:10
Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro.
Isaías 54:8
Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tu Redentor.
- Vemos eterna misericordia con Dios pero no ira eterna.
Isaías 55:7-9
vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en
perdonar. 8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis
caminos, dijo Jehová. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más
altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
- A menudo los que defienden la doctrina de castigo eterno citan el versículo nueve pero ,¿Cómo puede el Dios omnisciente; el Dios de amor crear al hombre sabiendo que la mayoría terminarían en un lugar de interminable tortura?” En el contexto vemos que Isaías está hablando de la misericordia de Dios; no la severidad de Su castigo.
Isaías 57:16
Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he creado.
- ¿Dónde se encuentra “la ira eterna de Dios” en la Biblia?
Jeremías 10:23
Yo sé, oh SEÑOR, que no depende del hombre su camino, Ni de quien anda el dirigir sus pasos.
Daniel 9:24 NBLH
Setenta semanas han sido decretadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a la transgresión, para terminar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer justicia eterna, para sellar la visión y la profecía, y para ungir el lugar santísimo.
- “Poner fin a” y “terminar con” no encaja bien con un infierno eterna donde el pecado es perpetuado.
Oseas 13:14 NBLH
¿Los libraré del poder del Seol (región de los muertos)? ¿Los redimiré de la muerte? ¿Dónde están, oh muerte, tus espinas? ¿Dónde está, oh Seol, tu aguijón? El arrepentimiento estará oculta a Mi vista (i.e. “No tendré cambio de opinión sobre esto”).
Jonás 4:2
Tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.
- No guarda para siempre su enojo.
Malaquías 3:6
Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.
- ¿Será que su eterno amor que “nunca deja de ser” se convierte en eterna ira en el momento que deja de latir el corazón?
Jeremías 23:20
No se apartará la ira del SEÑOR Hasta que haya realizado y llevado a cabo los propósitos de Su corazón. En los postreros días lo entenderán claramente.
Jeremías 17:4
Y habrá en ti cesación de tu heredad, la cual yo te di, y te haré servir a tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, para siempre(olam a-ad) arderá. (cf. Jer 30:3)
Jeremías 25:9
He aquí yo enviaré y tomaré todas las familias del norte, dice Jehová, y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y los traeré contra esta tierra, y contra sus moradores, y contra todas estas naciones en derredor; y los destruiré, y los pondré por espanto, y por escarnio, y por perpetua desolación. (cf. Jer 30:3)
Jeremías 30:3
Porque he aquí que vienen días, dice Jehová, en que haré volver la cautividad de mi pueblo Israel y Judá, dice Jehová, y los traeré a la tierra que di a sus padres, y la poseerán.
Jeremías 48:42,47
Moab será destruida como nación, porque ha desafiado al SEÑOR….47 Pero en los días venideros yo cambiaré la suerte de Moab», afirma el SEÑOR. Aquí concluye el juicio contra Moab.
Habacuc 1:12(NBLH)
¿No eres Tú desde la eternidad, Oh SEÑOR, Dios mío, Santo mío? No moriremos. Oh SEÑOR, para juicio lo has puesto; Tú, oh Roca, lo has establecido para corrección.
Mateo 5:22,26
…infierno (Gehena) de fuego…. De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.
Mateo 18:34-35
Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. 35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.
- El castigo continúa “hasta que”. Si Dios nunca fuera a perdonar después que perdonamos, Él nos estaría pidiendo algo que Él mismo no haría.
Mateo 5:43-45
Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos
- ¿nos mandaría hacer algo que Él no haría?
Mateo 7:2
Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido
- ¿Es nuestro juicio medido según la severidad de la ofensa o infinito?
Mateo 10:15
De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad.
Mateo 21:31-32
los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. 32 Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle. (cf. Lu 13:28-30)
Lucas 13:28-30
Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos. 29 Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. 30 Y he aquí, hay postreros que serán primeros, y primeros que serán postreros.
- Ellos eran excluidos pero no eternamente. Los publicanos y rameras van delante de ellos – son los postreros pero van pero ellos también van posteriormente.
1Timoteo 4:10
En efecto, si trabajamos y nos esforzamos es porque hemos puesto nuestra esperanza en el Dios viviente, que es el Salvador de todos, especialmente de los que creen.
- Los líderes religiosos no creían y por lo tanto no entraron junto con los primeros pero ellos van.
Lucas 12:46-48
El señor de ese siervo volverá el día en que el siervo menos lo espere y a la hora menos pensada. Entonces lo castigará severamente y le impondrá la condena (“parte” meros) que reciben los incrédulos. »El siervo que conoce la voluntad de su señor, y no se prepara para cumplirla, recibirá muchos golpes. En cambio, el que no la conoce y hace algo que merezca castigo, recibirá pocos golpes.
- A través de las Escrituras vemos que el castigo es con justa medida – no un castigo infinito. “Parte” es del griego meros que indica “lo merecido” También “muchos” o “pocos” golpes indican diferencias de duración y no solamente intensidad. cf. los siguientes textos:
Mateo 24:51
y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Apocalipsis 21:8
tendrán su parte en el lago de fuego”
- Aún el castigo del lago de fuego no es infinito sino la porción merecida según las obras de cada uno.
Marcos 9:49
Porque todos serán salados con fuego.
Marcos 10:26-27
Ellos se asombraban aún más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
Apocalipsis 1:18
y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.