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7Temporal en Contraste con Eterno en 2 Corntios 4:18
por George Sidney Hurd
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Este articulo fue tomado de mi libro, El Triunfo de la Misericordia.
Algunos han argumentado que aionios tiene que ser entendido como “eterno” en vez de “eónico o época duradera” en 2 Corintios 4:18 porque se usa para hacer un contraste con lo que es temporal. El texto, como es a menudo traducido, podría llevarle a uno a esta conclusión. La Reina Valera lo traduce:
“no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales (proskairos), pero las que no se ven son eternas (aionios)”.
Algunos argumentan que este versículo está haciendo un contraste entre el tiempo y la eternidad y, por lo tanto, aionios, al menos en esta instancia, significa “eterna” y no “eónico.” Sin embargo, es importante notar que la palabra traducida “temporal” no es de la palabra griega chronos, que fue utilizada por Platón para distinguir entre tiempo cronológico y la eternidad.
En lugar de chronos, Pablo utiliza la palabra proskairos, que es de la palabra kairos y refiere a lo que es momentáneo en contraste con lo que es duradero. La Concordancia de Strong define proskairos como: “para la ocasión solamente, i.e. temporal”. Así que el antónimo de proskairos, igual como kairos, sería duradero y no eterno. La palabra que usaba Platón como antónimo de eterno era chronos, no kairos.
El contraste en 2 Corintios 4:18 es entre lo que es temporario o momentáneo y lo que es duradero. Las otras dos ocurrencias de la palabra proskairos en el Nuevo Testamento no son utilizadas para expresar tiempo en contraste con la eternidad, sino para señalar la naturaleza momentánea de algo en contraste con lo que es duradero (cf. Mt 13:21; Heb 11:25). Así que lo que Pablo quiso decir en la comparación es que lo visible es momentáneo y pasajero, en contraste con lo invisible, que es eónico o duradero.
La posibilidad de que las cosas invisibles también sean eternas iría más allá del sentido expresado en la palabra aionios. Pablo no pone en contraste aionios con chronos, sino con kairos: no tiempo contra la eternidad, sino lo momentáneo contra lo que perdura.
Que aionios refiere a tiempo cronológico y no a la eternidad en las Escrituras es evidente cuando vemos de cerca pasajes como Romanos 16:25-26 traducidos correctamente. La Reina Valera lee: “…según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos (kronois aioniois, lit. “desde tiempos eónicos”), pero que ha sido manifestado ahora…”. Es evidente que kronois aioniois debe ser traducido “desde tiempos eónicos” y no “desde tiempos eternos”. En primer lugar, la eternidad no tiene tiempos (kronois). Además, no se puede decir de un “secreto eterno” que “ha sido manifestado ahora”, dado que un “secreto eterno” nunca hubiera sido revelado.
También la frase pro kronon aionion, en 2 Timoteo 1:9 y Tito 1:2, literalmente dice: “antes de los tiempos eónicos”. Traducirlo como “antes de los tiempos eternos” sería una anomalía, dado que la eternidad no tiene ni un comienzo ni tiempos. Por eso, los traductores de la Reina-Valera, sabiendo que aionion aquí no podría tener referencia a la eternidad, se vieron obligados a traducir aionios como “siglos” en vez de “eterno” (“desde antes del principio de los siglos”). Estos ejemplos, entre otros que ya hemos visto, demuestran que aionios no puede significar eterno como los teólogos agustinianos afirman.